Imagen en miniatura de detección de fraude con IA generativa
Neha Narkhede

El papel de la IA generativa en la detección de fraudes: un cambio de juego

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Neha Narkhede
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Última actualización: abril de 2026

La tecnología de detección de fraudes ha pasado por tres generaciones bien diferenciadas. La primera se basaba en reglas estáticas. La segunda incorporó modelos de aprendizaje automático entrenados con datos históricos. Ambos métodos tienen dificultades ante la evolución de las tácticas, presentan altas tasas de falsos positivos y suponen una gran carga operativa para mantener los sistemas actualizados.

La IA generativa representa la tercera generación. Analiza datos no estructurados, identifica patrones sin etiquetas previas y se adapta a medida que cambian las tácticas de fraude, todo ello en tiempo real. Esta guía explica cómo funciona cada generación, dónde fallan los enfoques tradicionales y cómo la IA generativa cubre los vacíos que dejan los sistemas basados en reglas y de aprendizaje automático convencional.

Resumen ejecutivo

  • Los sistemas de fraude basados en reglas (Riesgo 1.0) solo detectan patrones conocidos y requieren actualizaciones manuales constantes para seguir siendo eficaces frente a las tácticas modernas.

  • Los modelos de aprendizaje automático tradicional (Riesgo 2.0) gestionan más variables que las reglas, pero necesitan meses de entrenamiento con datos etiquetados y tienen dificultades con los nuevos tipos de fraude, como la identidad sintética y el fraude de primera persona.

  • Los sistemas de IA generativa (Riesgo 3.0) analizan datos no estructurados, detectan anomalías sin etiquetas previas y se adaptan a patrones de ataque inéditos en tiempo real, según análisis del sector realizados por McKinsey y Deloitte.

  • TransUnion estimó en 2900 millones de dólares las pérdidas por fraude de impago intencionado (bust-out) vinculadas a identidades sintéticas en préstamos para automóviles, tarjetas de crédito y préstamos personales en 2023.

  • Las plataformas de detección de fraudes basadas en IA reducen las tasas de falsos positivos al integrar señales de comportamiento, análisis de dispositivos y puntuación de riesgo contextual, en lugar de depender únicamente de límites estáticos.

  • El paso de una detección reactiva a una prevención proactiva requiere plataformas que unifiquen las señales de fraude, cumplimiento y riesgo crediticio a lo largo de toda la experiencia del cliente.

Tres generaciones de tecnología de riesgo y fraude

La tecnología de detección de fraudes ha evolucionado por etapas, y cada una de ellas ha resuelto las debilidades de la anterior. Comprender estas generaciones ayuda a entender por qué la IA generativa es una necesidad, y no una opción, para las organizaciones que se enfrentan a las amenazas de fraude actuales.

Riesgo 1.0 (1994-2010): Detección exclusiva por reglas

La primera generación utilizaba reglas fijas programadas para detectar patrones de fraude ya conocidos. Una regla habitual podría marcar transacciones con tarjeta de crédito que superaran un importe determinado en un intervalo breve, como varias compras de gran valor seguidas rápidamente.

La limitación es clara: las reglas solo detectan los patrones que los analistas ya han descubierto y programado. En cuanto los estafadores descubren los límites, ajustan su comportamiento para operar justo por debajo de ellos. Además, las reglas no escalan bien; añadir nuevas variables implica crear exponencialmente más reglas, y cada una de ellas requiere mantenimiento manual.

Riesgo 2.0 (2010-2023): Aprendizaje automático más reglas

La segunda generación incorporó modelos de aprendizaje automático capaces de procesar datos con múltiples variables. Estos sistemas podían detectar patrones complejos como tramas de devolución de cargos mediante varias tarjetas robadas, granjas de dispositivos, direcciones IP diferentes y envíos a distintos códigos postales.

La desventaja: los modelos de aprendizaje automático necesitan una gran cantidad de datos de entrenamiento etiquetados, cuya recopilación puede llevar meses. Funcionan bien con tipos de fraude ya conocidos, pero les cuesta adaptarse a nuevos métodos de ataque. También suelen ser poco transparentes, lo que dificulta que los analistas comprendan por qué se ha marcado una transacción concreta.

Riesgo 3.0 (2023-presente): IA generativa e inteligencia adaptativa

La generación actual utiliza la IA generativa junto con el aprendizaje automático para detectar fraudes complejos y emergentes que los sistemas anteriores pasan por alto. Esta generación se define por tres capacidades que la diferencian de sus predecesores.

En primer lugar, procesa datos no estructurados. La IA generativa puede analizar texto, imágenes, secuencias de comportamiento y otros tipos de datos que los sistemas convencionales de aprendizaje automático y basados en reglas no pueden procesar con facilidad.

En segundo lugar, identifica anomalías sin necesidad de ejemplos etiquetados. En vez de requerir datos históricos de fraudes etiquetados, estos sistemas aprenden el comportamiento normal y detectan desviaciones significativas. Esto es clave para fraudes como el de primera persona, donde cada caso varía según el titular de la cuenta y los datos de entrenamiento etiquetados son escasos.

En tercer lugar, se adapta continuamente. A medida que evolucionan las tácticas de fraude, los sistemas de IA generativa actualizan sus modelos sin necesidad de ciclos de reentrenamiento manual.

Igualmente importante: las plataformas de Riesgo 3.0 democratizan la gestión de riesgos mediante interfaces de lenguaje natural, lo que permite a los operadores crear y modificar estrategias en las tres generaciones de tecnología sin necesidad de ser expertos en ingeniería de datos.

La siguiente tabla resume la comparación de estas generaciones en los aspectos más importantes para los equipos operativos de lucha contra el fraude.

Dimensión

Riesgo 1.0 (reglas)

Riesgo 2.0 (ML + reglas)

Riesgo 3.0 (IA generativa)

Método de detección

Reglas condicionales estáticas con mantenimiento manual

Modelos de aprendizaje automático supervisados y entrenados con datos de fraude etiquetados

Modelos generativos y de aprendizaje automático que aprenden de datos etiquetados y no etiquetados

Gestión de datos

Solo datos estructurados simples

Datos estructurados complejos

Datos estructurados y no estructurados (texto, imágenes, secuencias de comportamiento)

Velocidad de adaptación

Actualización manual de reglas (semanas o meses)

Reentrenamiento periódico del modelo (días o semanas)

Aprendizaje continuo y adaptación en tiempo real

Detección de fraudes nuevos

Incapaz de detectar patrones desconocidos

Limitada a patrones similares a los datos de entrenamiento

Identifica anomalías sin ejemplos previos

Tasa de falsos positivos

Alta, debido a límites rígidos

Moderada, pero sensible a la calidad de los datos de entrenamiento

Menor, gracias a la comprensión contextual y a límites dinámicos

Carga operativa

Alto mantenimiento manual e intervención constante de analistas

Requiere equipos de ciencia de datos para desarrollar los modelos

Reduce la necesidad de actualizaciones manuales; configuración en lenguaje natural

Escalabilidad

Disminuye a medida que aumenta el número de reglas

Escala con la capacidad de cómputo, pero el reentrenamiento consume muchos recursos

Escala con el volumen de datos; mejora a medida que recibe más información

Dónde fallan los sistemas tradicionales de detección de fraudes

Aunque los métodos clásicos han sido útiles durante años, sus limitaciones tienen un impacto real en el negocio a medida que los estafadores se vuelven más sofisticados. Estos son los puntos críticos de fallo y los motivos por los que persisten.

Poca escalabilidad con múltiples variables

Los sistemas basados en reglas requieren configurar una nueva regla para cada patrón detectado. Al crecer el volumen de transacciones y la complejidad de los datos, las reglas necesarias aumentan más rápido de lo que los equipos pueden gestionar. Por su parte, los modelos tradicionales de aprendizaje automático manejan más variables, pero alcanzan límites de procesamiento al evaluar datos altamente variables en canales múltiples en tiempo real.

Cuellos de botella en la estructuración de variables

Los sistemas convencionales de aprendizaje automático, especialmente de Riesgo 2.0, necesitan definir manualmente las variables de entrada. Los científicos de datos deben decidir qué datos extraer, cómo transformarlos y cómo combinarlos antes de que el modelo pueda aprender. Este proceso requiere mucho tiempo y se corre el riesgo de pasar por alto señales críticas que un sistema más flexible captaría de forma automática.

Desequilibrio en los datos de entrenamiento

Las transacciones fraudulentas son poco comunes en comparación con las legítimas; suelen representar menos del 1 % del total. Este desequilibrio sesga el entrenamiento del modelo: el sistema aprende a predecir casi siempre que la transacción es legítima y trata el fraude como una anomalía irrelevante, lo que genera modelos eficaces en teoría pero que fallan ante fraudes reales.

Falta de contexto

Los sistemas de las generaciones 1.0 y 2.0 suelen evaluar las transacciones de forma aislada o con variables muy limitadas. No pueden integrar aspectos clave del contexto: el historial de comportamiento de un cliente, sus patrones de uso de dispositivos, cambios de ubicación y la relación de estas señales a lo largo del tiempo. Sin contexto, una compra legítima de un cliente habitual y un intento de suplantación de identidad parecen exactamente iguales.

Alta dependencia de la revisión humana

A pesar de la automatización, las plataformas tradicionales siguen requiriendo que los analistas intervengan constantemente. Las reglas necesitan ajustes continuos, los modelos de aprendizaje automático requieren reentrenamiento y validación, y las transacciones marcadas exigen una revisión manual. Esto genera cuellos de botella operativos que aumentan al ritmo del volumen de transacciones.

Lenta adaptación a tácticas nuevas

Los sistemas estáticos no pueden competir con atacantes capaces de probar, perfeccionar y lanzar nuevas estrategias de fraude en cuestión de días. Para cuando se crea una regla o se actualiza un modelo para un nuevo patrón de ataque, los estafadores ya han cambiado de método.

Falta de visión multicanal

Los estafadores coordinan ataques a través de la web, aplicaciones móviles y centros de atención telefónica de forma simultánea. La mayoría de los sistemas antiguos monitorean cada canal de forma aislada, lo que deja brechas por las que pasan desapercibidas tramas de fraude multicanal. Una identidad sintética puede superar la verificación de registro en un canal y explotar los sistemas de pago en otro sin levantar sospechas.

El costo de utilizar sistemas de fraude obsoletos

Las limitaciones de las herramientas tradicionales se traducen directamente en pérdidas económicas y problemas en la experiencia del cliente. Estos costos se van acumulando y frenan el crecimiento empresarial.

Los falsos positivos dañan los ingresos y la confianza

Los sistemas antiguos generan una tasa elevada de falsos positivos debido a reglas de límites rígidos y a la falta de análisis contextual. Si una compra legítima de comida de 200 dólares se bloquea porque supera ligeramente un límite preestablecido, la fricción daña la confianza del cliente y aumenta los costos de revisión manual.

Existen varios factores que provocan falsos positivos en sistemas antiguos: las reglas no entienden de matices de comportamiento, por lo que bloquean transacciones legítimas pero inusuales; los modelos basados en datos incompletos o desactualizados se vuelven hipersensibles ante cualquier cambio; y los límites estrictos por temor a sufrir fraudes inevitablemente afectan la actividad normal.

El impacto es doble: se pierden ingresos por operaciones legítimas que fueron rechazadas y se gasta tiempo de los analistas en revisar alertas falsas. Los sistemas de gestión de casos con IA resuelven esto automatizando la clasificación y aportando a los analistas datos contextuales para tomar decisiones más rápidas y precisas.

La detección tardía genera mayores pérdidas

El procesamiento de datos por lotes genera un intervalo de tiempo vulnerable entre la realización de la transacción y su evaluación real. En ese lapso, la actividad sospechosa continúa libremente. Un ejemplo claro es el fraude de impago intencional (bust-out). TransUnion estimó en 2900 millones de dólares las pérdidas en créditos para vehículos, tarjetas de crédito y préstamos personales debidas a identidades sintéticas en 2023 (según su informe de estado de fraude omnicanal). Un motor en tiempo real detectaría los patrones inusuales de rapidez y volumen propios de estos fraudes antes de que el daño económico sea mayor.

El costo operativo crece con el negocio

Cada falso positivo requiere revisión humana, cada nueva táctica exige una regla o entrenamiento de modelo y cada nuevo canal requiere tareas de integración. Estos costos crecen de forma lineal con el volumen de transacciones, haciendo que crecer sea cada vez más costoso. Las empresas que unifican sus decisiones de fraude, cumplimiento y registro en una única plataforma, como hizo MoneyGram, logran reducir drásticamente los gastos operativos al eliminar revisiones duplicadas en sistemas aislados.

Freno a la innovación y desventaja competitiva

Los equipos de riesgo que dedican todo su tiempo al mantenimiento operativo tienen menos espacio para enfocarse en iniciativas de negocio estratégicas. Este costo de oportunidad se traduce en lanzamientos de productos más lentos, retrasos en la entrada a nuevos mercados y menor capacidad para diseñar mejoras en el servicio al cliente. Trabajar con plataformas que permiten la configuración de estrategias de riesgo sin código libera recursos de ingeniería y permite reorientar esos esfuerzos al desarrollo de producto.

Cómo detecta el fraude la IA generativa: cinco capacidades clave

La IA generativa aporta capacidades técnicas específicas para solucionar los problemas y limitaciones de los enfoques anteriores. Cada una de ellas resuelve un punto crítico del proceso de detección.

1. Análisis y toma de decisiones en tiempo real

Los modelos de IA generativa procesan la información con una rapidez que hace posible evaluar transacciones a gran escala y en tiempo real. Esto permite pasar de un modelo de revisión posterior a uno donde cada transacción se analiza en el mismo instante en que ocurre.

Este análisis evalúa simultáneamente múltiples factores: las variables de la transacción (importe, comercio, hora), el historial del usuario, y las señales del dispositivo y geográficas, generando un cálculo de riesgo en milisegundos. De esta forma, el sistema puede bloquear automáticamente transacciones de alto riesgo, solicitar autenticación paso a paso en niveles de riesgo medio y aprobar de manera instantánea las operaciones seguras.

Este cambio ayuda a que las defensas dejen de ser reactivas y pasen a ser proactivas, evitando el fraude antes de que ocurra y permitiendo un uso más eficiente de los analistas de tu equipo.

2. Aprendizaje adaptativo frente a nuevas amenazas

Lejos del comportamiento rígido de los sistemas tradicionales, la IA generativa aprende constantemente de las transacciones nuevas mediante distintos mecanismos.

Toma datos históricos para establecer pautas de normalidad y, al recibir nuevos flujos de información, actualiza su entendimiento de los patrones habituales e inusuales. Las decisiones de aprobación o rechazo que hacen los analistas alimentan el sistema para mejorar las predicciones futuras y, cuando surge un fraude totalmente nuevo, detecta la anomalía incluso si no ha recibido entrenamiento previo para ese caso específico.

Esto resulta fundamental en áreas muy dinámicas como los ataques de suplantación de identidad (account takeover), donde los estafadores varían sus tácticas rápidamente. Un sistema estático entrenado con patrones antiguos fallará ante nuevos métodos, mientras que uno adaptativo detecta la anomalía de comportamiento detrás de cualquier técnica.

3. Creación de datos de prueba para optimizar modelos

La IA generativa puede generar datos sintéticos que imitan con gran realismo las transacciones humanas, permitiendo resolver problemas típicos en el desarrollo de modelos de fraude.

Los datos sintéticos equilibran el problema de la muestra desigual: al ser las operaciones fraudulentas poco frecuentes, los datos para entrenar modelos suelen estar sesgados. La IA generativa crea perfiles sintéticos realistas de fraude para equilibrar los conjuntos de datos, logrando que el modelo sea más sensible ante ataques reales sin aumentar los falsos positivos.

Además, protege la privacidad de tu negocio, ya que permite entrenar y validar los modelos con datos sintéticos protegiendo la información de tus clientes y facilitando el cumplimiento de normativas como GDPR y CCPA. Permite también realizar simulaciones de seguridad frente a ataques que aún no han ocurrido pero que son viables técnica o teóricamente.

4. Detección avanzada de anomalías complejas

Los sistemas tradicionales buscan anomalías bajo reglas fijas: compras superiores a un monto, accesos desde lugares inusuales o actividad a horas extrañas. Estos criterios detectan lo evidente, pero pasan por alto ataques sofisticados que operan bajo los límites establecidos en cada variable por separado pero presentan patrones extraños al cruzar la información.

La IA generativa crea perfiles individuales del comportamiento de los clientes y detecta anomalías analizando docenas de variables cruzadas. Una compra de 200 dólares puede ser común para la mayoría de los usuarios, pero anómala para alguien con un perfil de gasto habitual menor, ajustando los niveles de seguridad de forma dinámica por contexto, época y usuario.

Esta capacidad es de gran valor ante fraudes de identidad con deepfakes o identidades sintéticas, donde todos los pasos individuales parecen válidos pero el comportamiento general del proceso revela que la cuenta es fraudulenta. Los sistemas basados en inteligencia de identidad cognitiva combinan análisis del dispositivo, datos biométricos de comportamiento y miles de variables sutiles para detectar patrones coordinados que la tecnología clásica pasa por alto.

5. Reducción de falsos positivos con contexto

Los falsos positivos generan costos elevados y fricciones. La IA generativa los reduce gracias a que toma decisiones integrando un mayor contexto del que permitían los sistemas antiguos.

En lugar de aplicar reglas sencillas, el sistema evalúa la transacción considerando el historial detallado de la cuenta, las señales de la sesión, el nivel de confianza del dispositivo, la ubicación habitual y las tendencias actuales de fraude generalizadas. Esta visión permite separar comportamientos inusuales pero legítimos de amenazas reales con alta precisión.

De igual forma, permite modular las respuestas: en lugar de simples decisiones de bloqueo, define niveles de riesgo graduados que habilitan medidas proporcionadas, como pedir una segunda verificación sencilla en lugar de bloquear la operación directamente.

El impacto real es evidente. Empresas como Dibsy redujeron sus revisiones manuales en un 50 % al implementar sistemas de prevención nativos en IA, mientras que Fluz disminuyó el fraude de primera persona e incrementó su tasa de aprobaciones en un 20 %, demostrando que optimizar la seguridad y mejorar la experiencia de pago de los clientes es posible.

Comparativa: IA generativa frente a sistemas clásicos de prevención de fraude

Esta tabla muestra las diferencias principales entre tecnologías en los ámbitos operativos más relevantes para los equipos de riesgo.

Capacidad

Sistemas de reglas

Aprendizaje automático tradicional

IA generativa

Velocidad de análisis

Por lotes o tiempo real limitado

Tiempo real con latencia

Tiempo real con respuestas por debajo de los 100 ms

Adaptación a amenazas nuevas

Requiere crear reglas de forma manual

Requiere reentrenar modelos con datos etiquetados

Aprendizaje continuo sin necesidad de cambios manuales

Análisis de datos no estructurados

Incompatible con este tipo de datos

Limitado a características definidas a partir de datos estructurados

Analiza de forma nativa texto, imágenes, flujos de comportamiento y señales de dispositivos

Control de falsos positivos

Tasa elevada debido a límites estrictos

Tasa moderada, condicionada por la calidad del entrenamiento

Tasa muy baja gracias al análisis de contexto multidimensional

Requisitos de datos

Conocimiento de analistas sobre patrones de riesgo

Grandes volúmenes de datos etiquetados (meses de recolección)

Aprende de datos etiquetados y no etiquetados; permite crear muestras sintéticas de entrenamiento

Costos operativos

Elevados; crecen de forma lineal con la complejidad

Medios; requiere equipos dedicados de ciencia de datos

Bajos; la configuración basada en lenguaje natural reduce la dependencia de ingenieros

Detección de incidentes nuevos

Sin capacidad ante patrones desconocidos

Limitada a extrapolaciones de patrones ya entrenados

Identifica anomalías desconocidas mediante modelos de comportamiento

Cómo evaluar plataformas de prevención de fraudes con IA generativa

Para las empresas que buscan soluciones basadas en IA, estos criterios permiten distinguir las soluciones que aportan valor real de aquellas que solo incrementan la complejidad de los sistemas actuales.

Tiempo de respuesta y latencia. El sistema debe resolver las decisiones de riesgo en menos de 100 milisegundos para integrarse de forma fluida en las transacciones en tiempo real. Revisa los datos de latencia en los percentiles de rendimiento (como P95 y P99) más allá de los promedios simples. Los sistemas que procesan datos por lotes no son eficaces para la prevención inmediata.

Conectividad e integración. Analiza las fuentes de datos externas que el sistema puede integrar y la rapidez con la que se pueden implementar. Las soluciones que cuentan con integraciones preconectadas con más de 80 fuentes de datos facilitan una puesta en marcha rápida en comparación con soluciones que exigen desarrollos a medida.

Métricas de falsos positivos. Solicita a las plataformas datos de rendimiento reales y demostrables de proyectos similares. La plataforma debe ofrecer niveles de riesgo con puntuación configurable y herramientas para balancear el nivel de control y la experiencia del de usuario.

Capacidad de adaptación. Pregunta cómo gestionan las plataformas la desviación de los modelos con el tiempo (model drift) y cómo responden ante nuevos tipos de fraude, además de conocer si su actualización es continua o por ciclos estructurados de reentrenamiento. La capacidad de adaptación continua es un requisito para combatir ataques que se modifican semana a semana.

Explicabilidad y usabilidad para analistas. Los analistas deben comprender por qué el sistema toma cada decisión. Elige herramientas que ofrezcan explicaciones en lenguaje natural, flujos claros y contextuales, y no solo una puntuación numérica. Las herramientas de gestión de casos con IA que reducen de forma drástica el tiempo de análisis aportan un gran valor funcional a tu equipo diariamente.

Gestión sin código. Las dinámicas de fraude exigen agilidad. Es fundamental que los equipos de riesgos puedan modificar reglas, flujos y criterios de decisión de manera directa, sin esperar desarrollos de ingeniería. La capacidad de configuración sin código permite reaccionar a la misma velocidad que evolucionan los estafadores.

Visión corporativa del riesgo. Las señales identificadas en los procesos de registro de usuarios o apertura de cuentas deben alimentar la monitorización de transacciones posteriores. De igual forma, las señales de prevención de lavado de dinero (AML) deberían informar tus flujos de fraude. Al elegir un sistema, evalúa si permite compartir datos de forma ágil entre áreas (fraude, cumplimiento, crédito) o si opera de manera aislada. Empresas como SoFi lograron lanzar nuevas estrategias un 50 % más rápido al integrar toda su toma de decisiones de riesgo en un único ecosistema.

Preguntas frecuentes: IA generativa y fraude

¿Qué es un sistema de prevención de fraude basado en IA generativa?

Es una tecnología que utiliza modelos avanzados de inteligencia artificial para identificar patrones de fraude tanto con datos etiquetados como no estructurados (por ejemplo, comportamientos durante el uso del sitio, uso de dispositivos). Además, permite adaptarse de manera continua frente a nuevas tácticas. Su ventaja principal es que puede detectar amenazas nuevas para las que no ha recibido entrenamiento previo, gracias a conocer con precisión cómo operan las transacciones normales de tu negocio.

¿Cómo logra reducir falsos positivos el uso de IA generativa?

Al analizar las transacciones bajo una evaluación contextual más amplia e integral, en lugar de aplicar filtros genéricos estrictos. El sistema analiza el historial, la actividad de la sesión actual, la reputación de la ubicación y las tendencias generales del sector de forma simultánea. De este modo, permite identificar compras inusuales de usuarios legítimos evitando bloqueos accidentales.

¿Puede la IA generativa detectar fraudes imposibles de identificar para sistemas antiguos?

Sí. Las tecnologías tradicionales solo pueden buscar patrones preestablecidos diseñados previamente por un analista. La IA generativa busca desajustes y comportamientos anómalos respecto de perfiles correctos de conducta de los usuarios legítimos. Esto le permite marcar estafas nuevas como fraudes de identidad basados en deepfakes o nuevas técnicas de ingeniería social que acaban de aparecer y de las que no hay registros previos.

¿De qué forma ayuda la IA generativa a combatir el fraude de primera persona?

El fraude de primera persona (donde el propio titular realiza la compra para luego denunciarla ilegalmente) es difícil de detectar para las reglas clásicas, ya que no presentan los patrones comunes de las cuentas robadas. Al crear perfiles adaptados para cada usuario, la IA generativa evalúa cambios repentinos del comportamiento general de consumo del cliente, ayudando a frenar abusos de devolución de cobros u operaciones fraudulentas de este tipo.

¿Qué sectores se benefician más con este tipo de tecnologías de prevención con IA?

Las herramientas de control con IA aportan un gran valor a sectores de servicios financieros, pasarelas de pago, comercio online, instituciones de crédito, activos digitales y cualquier empresa con alto volumen de operaciones digitales. Su valor destaca en ecosistemas donde las transacciones se realizan en tiempo real, donde las pérdidas de fraude son elevadas e impactan de forma directa en el negocio, y donde la fricción de los clientes por bloqueos erróneos puede costarles el cliente.

Neha Narkhede

Director Ejecutivo y Co-fundador

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